Para aprender a volar primero hay que caerse

sábado, 28 de marzo de 2020

re-recaída

Al borde del colapso mental, decidiendo si tirarme de cabeza o esperar. Dónde se encuentra la paz que me dominaba esta mañana, que ahora no soporto ni el respirar. Busco cobijo en mis sueños, sin saber si se asoma una pesadilla. Huyo del dolor y de todo tipo de sentimiento positivo que pueda concluir en dolor. Me gustaría volver al momento en que todo se volvió tan fúnebre, cuando descubrí que la realidad es áspera y hiere en cada caricia. Ojalá despertar mañana sin esperar que llegue la hora de volver a dormir, esperar algo más. Encontrar algo en el día que me impulse, que me lata, que vibre, pero la luz es tenue. Me agobia agobiar, me agobia agobiarme, y me agobia no sentir nada. Me quedé sin palabras para justificarlo, sin más. Por favor, calma o paciencia, la primera que llegue, ahondarme.

domingo, 22 de marzo de 2020

#tioduro6


Cuarentena. 
Dime que este sentimiento sobrepasa la pantalla, que lo difícil que resulta no poder demostrártelo como me gustaría algún día merecerá la pena. Hoy estar separados es la mejor manera de estar juntos. El deseo se dilata, me llama y me sacude. Mientras me faltes, sobra todo. Soñando con tocar cada peca, en fundir nuestros cuerpos en uno. Que nuestros besos nos hagan vibrar bajo las sábanas del tiempo. Todo se hace más intenso ahora a la par que difícil. La inseguridad me invade durante el día hasta que me la arrancas al caer la noche, nunca dormiré con dudas. El esfuerzo es mayor pero la meta se ve más arrebatadora que nunca. El frío de tus palabras no te hacen justicia. Hablemos de seguir compartiendo nuestras vidas como dos espíritus libres y rendidas por el respeto, el amor y la confianza. Pasan los meses y las prioridades cambian, pero no tú, tú sigues siendo lo primero (junto a mi misma). Bailamos a la idea de poder con todo, encajamos como hechos a medida. Esta marcha funciona, hay tiempo para todo, no hay prisa. Se avecina una imperiosa cuesta, tocará ponerse firmes para superar el delirio, y volver a dejarnos llevar. 
Como siempre, y lo bonito que esté por venir.