Para aprender a volar primero hay que caerse

domingo, 28 de enero de 2024

Enero de frío ardor

No quiero enamorarme.

No quiero sentirme bien para que me lo arrebates todo en un microinstante, con todo el tiempo que me llevó encontrarte. No puedo quererte porque te convertirás en prioridad, porque serás importante para mi y no quiero que lo seas. No quiero soñarte, no quiero pensarte. Eres mi autolesión.

No quiero que me hagas feliz, no quiero recordar cómo era sentirse viva, no quiero echarlo de menos. Prefiero estar sola y pasar de largo, total, seguramente no te quedes mucho. 

No quiero sentirte, quiero arrancarte pero ya entraste muy profundo en mi corazón. No puedo besarte porque no podré parar, no puedo abrazarte porque te sentiré hogar. No puedo.

No quiero sentir lo que estoy sintiendo porque solo me llevará al camino de siempre, dirección única y sin vuelta atrás. Me gustaría mantenerme lo suficientemente fría pero me haces arder. No estoy preparada para volver al hoyo de siempre, desde ahí la vida se ve lejana. 

No quiero más provisionales. No quiero más incertidumbre. No quiero enamorarme.

lunes, 1 de enero de 2024

un grito sordo

Cómo empezar una historia nueva si la anterior sigue a medias. Si pudiera resetear y comenzar de nuevo haría tantas cosas diferentes, o ninguna. No le encuentro ningún sentido a sentir desde los ojos de los demás, a observar a través de ventanas, de ser una sombra. Cuando no era nada me dieron un nombre, pero no parece que lo necesite. No soy nada, no soy  nadie. Paso por la vida de los demás como un complemento que termina quedando en el fondo del armario. La última opción. ¿Merezco la pena?

Me gustaría ser tantas cosas, y ninguna sería yo. Soy tan intrascendental para mi, que cómo no serlo para los demás.

Tantas veces soñando con no estar, en qué pasaría, pero la realidad es que no pasaría nada. ¿Acaso le aporto algo a alguien? No encajo, me queda grande.

Me siento sola, rodeada, pero sola. Tan ausente, tan lineal. 

Hace tiempo que no siento nada.

Tal vez esto sea un grito de socorro.