A riesgo de que pase algo voy a boicotearlo, por miedo a querer de más, a dar un poco más de lo que suelo. Por dejarme llevar me relajé, fui feliz y me emparanoié. Creo otra vida por morfogénesis mental, fundiendo mi mente en un futuro que planeo en secreto, por si te asustas. Me asiento y, con precisión, sigo y memorizo cada momento. Este abismo es un tobogán con muchas curvas, cada miligramo de sangre que bombeo me ahoga en adrenalina. No es el por qué, es el hasta cuándo. Por una vez podría reconocer que no me importa que rompas mis rutinas, que me hagas pensar y hacer cosas que nadie más me provoca. Eres un incentivo de creatividad. Apaciguas mi insomnio haciéndome soñar despierta. Tienes todo el miedo que siento y me callo, pero te convenzo de no evitar excesos. Tenemos una página en blanco en la que volver a crear, mirando el pasado solo para no repetirlo. Reconstruimos cada fractura, cada pedazo que nos quitaron, haciéndolos más fuertes, más nuevos, más racionales. Llenaré cada vacío que tengas y diseñaré de 0 un lugar al que puedas ir cuando quieras huir.
Empiezo a pensar que pasarme de la raya terminará mal, pero al menos merece la pena. Me haces monógama por voluntad propia. No se si te tengo idealizado o si realmente he encontrado la tónica de mi gintonic. No sé si esta reciprocidad me va a costar cara, pero de momento el precio me parece justo.
Para aprender a volar primero hay que caerse
sábado, 21 de diciembre de 2019
miércoles, 20 de noviembre de 2019
#tioduro2
Para dos.
En el frío de noviembre,
con vientos aventureros de diciembre:
me acaloras.
No soy tuya,
pero mi alma no está dispuesta a ser de otro
(ni a compartirte).
Sentimientos que invocan,
que consienten,
que resurgen, encienden y mueven.
Que condenan, que alivian,
que no te dejan sentir solo.
Sentimientos que invocan,
que consienten,
que resurgen, encienden y mueven.
Que condenan, que alivian,
que no te dejan sentir solo.
Las calles, el escenario del crimen,
testigo de excesos, amigas de pocos,
son Celestinas.
Unos hablan, otros callan,
nosotros nos besamos.
Mi alma, mi tranquilidad
un estallido de ganas de conocerte más.
El deseo recorre nuestros cuerpos en llamas,
un estallido de ganas de conocerte más.
El deseo recorre nuestros cuerpos en llamas,
el que dirán no nos apaga.
El silencio del mundo
cuando estamos juntos,
las caricias nacidas para ser compartidas.
Eres la ilusión de unos ojos ahogados.
Me falta tiempo para describirte.
Me sobran planes que proponerte.
Mi cama, mis sabanas, mi almohada
están cansadas de imaginarte.
Surgiste de la nada, sin necesitarte,
y ahora no sé como lo hacía.
Confianza, respeto, amor,
deseo, anhelo, pasión.
Dos personas,
distintas e independientes que,
sin pensárselo de vuelta,
deciden hacer un solo.
Preparada para más anécdotas,
contigo, conmigo,
corazón cundido.
miércoles, 23 de octubre de 2019
#tioduro1
Me cuesta poner palabras a cada
una de las formas de mirarte. Otras veces mi mente solo soltó lastre, por eso
me da miedo soñar con acariciarte. Adicta al juego porque no se apostar de otra
manera que no sea con todo, fuerte. Merecerá la pena cada segundo que destino
en callar y demostrártelo. Hay una voz dentro que dice que sigue el juego. Como
cada septiembre me declaro en bancarrota emocional. Perdí el día que aprendí a
dejarme llevar porque ya no se ponerle freno. Lo pienso y no me arrepiento.
Tuve que esperar mucho tiempo para volver a girar. Si ya tengo el sí solo puedo
continuar, aunque termine mal. El viento me viene de lado, no se interpretarlo,
no sé cómo explicárselo. Si no lo entiendes mira mi piel de gallina. En este
gallinero solo tú me haces ponerlos de oro. Es hora de perder el tiempo. Hay
una voz dentro que dice que sigue el juego. Total o parcialmente preparada para
lo que venga. Las canciones nos describen desde la perspectiva de una persona
mayor hasta la mirada de un dieciseisañero. Seguiré las líneas de tu
mano hasta encontrarte. Déjame aclararte que no me necesitas, pero que si me
buscas entre la multitud es porque tenemos algo pendiente. Pienso cuidar y
guardar cada beso que me des hasta que me lo pidas de vuelta. Me desviviré en
cada exceso emocional porque, ahora, mereces la pena. Déjame ver más allá de tu
luz, déjame conocer tus errores y déjame hacerte más feliz.
Y entonces fuiste Luna, con tu
brisa, con tu misterio. La melodía de dos respiraciones en silencio,
acompasadas, como practicadas. Tus brazos tiernos rodean mis dudas, las
reducen, las extinguen. No tengo forma de describir esa adictiva quemazón en el
pecho cada vez que me sorprendes con palabras de corazón a corazón. Dos
corazones que se mensajean entre besos, dos retinas que se alimentan de miradas
ahogadas en un mar de respeto. Cada caricia tan sencilla y tan compleja. Cada
beso tierno en la mejilla, cada sonrisa tras sonrisa. Los lunes se dejan llevar
porque contigo siempre es viernes. Sobria, loca y enamorada de los after en
cualquier banco. Que no ten engañen porque no hay fantasía más grande que la de
sentir tus manos acariciando cada milímetro de mi espalda. Entre nosotros hay
luz, hay un deseo insaciable de complicidad. Eres imán y eres amuleto. La
suerte del tonto. Eres kriptonita para mi tensión. Pronto te convertiste en
problema y solución.
miércoles, 5 de junio de 2019
No perfecto, solo correcto
Que te quieran en el estrés, en un mal día. Sentir que puedes confiar tus defectos sin ser juzgados o señalados. Comodidad en el silencio, presencia en la distancia. Hablar de tus miedos, de tu mal día. Un abrazo en cualquier momento. Cariño sin pedirlo, sin devolverlo. Planes y mapas, bares y tertulias. No sentirse solo en la multitud. Contar con alguien en la enfermedad. Mucha risa. Ser hogar, no casa. Ser unidad, no parte. Escuchar, no oír y ver sin necesidad de explicación. Que confíen en ti, que te quieran como eres. Que te dejen ser, creer, crecer; sin límites, condiciones, restricciones. Que la verdad no de miedo, que lo correcto se tenga en cuenta. Olvidar quien fuiste para poder conocer quien eres. Que el recuerdo no sea un obstáculo para idear hoy, y que el camino de hoy no perjudique el de mañana. Encajar sin forzarlo. No ilusionar sin intención. No lastimar sin ton ni són. Confiar, que confíen y sentir que estás donde debes. No perderse, no pensarlo tres veces. Quererse y querer, demostrártelo y demostrar.
lunes, 20 de mayo de 2019
Tocada, no hundida
De repente respiro.
Sin esperarlo, sin buscarlo. Renací.
No tengo palabras para explicar la razón, pero ocurrió. El
amanecer tiene cabida en mi historia de nuevo. Salí de las cavernas de Platón para
descubrir que hay vida más allá de la inercia. Que las cosas caen pero también
rebotan, y es en ese pequeño movimiento en el que puede resurgir otro, y
sucesivamente. Llovieron planes de futuro que borraron los pasados presentes.
Como si se tratara de una hibernación emocional, un descanso para el letargo
que queda. Decidí celebrarlo viviendo, dejándome llevar, pero ahora para
hacerlo bien.
jueves, 25 de abril de 2019
Hundida
Sola en la parte derecha de mi cama, fingiendo que alguien me quiere en la izquierda. Me niego a ver que soy una marioneta de lo cotidiano, de lo correcto. Prefiero evadirme del fallo y error, porque lograr algún objetivo está fuera de mi alcance. Me engaño a mi misma, creando una apariencia de chica divertida, una máscara de alegría en una cara empapada en lágrimas. Lo malo de dormir, es soñar que vives. Tanto el frío como el calor me provocan frío y dolor en las entrañas. Dejé de sentir cuando dejé de ver las cosas con la ilusión con la que mira un niño la navidad. Dejé de creer, sin haberme parado a pensar en que creía. Me arropo sola solamente por no ver mi soledad. El día me enseñó que la noche puede ser más apacible, entre respiraciones. Estoy intentando decir que mi histeria se transformó en silencio. Tengo pendiente una búsqueda del tesoro, que prefiero dejar para cuando tenga tiempo, teniendo la agenda más limpia y vacía que mi conciencia. Hablar duele, porque nadie escucha, porque el silencio está infravalorado. No olvido las promesas que se hicieron entre copas y entremeses, ni olvido a las personas que abandonaron este viaje. Los sueños del ayer son historias cobardes que se llevó el viento del anochecer. Eclipsada por el quién creen que soy los demás, no me dejo ser. Detenida, parada, inmovilizada, paralizada.
El miedo es el nuevo Coco, y el nuevo Coco me tiene presa.
El miedo es el nuevo Coco, y el nuevo Coco me tiene presa.
domingo, 24 de febrero de 2019
PNI
Aquí, frente a todos, frente a mí, imagino ser real en mis sueños.
Qué es sueño y que es realidad.
Reconozco el error de mi alma, tan pura como oscura. Y los matices, la mezcla de mis dos yos, me hacen a mi. Una lucha a muerte entre quién soy, quién no quiero ser y quién debería ser. Quién soy cuando hace calor, quién soy cuando ni miles de capas me hacen sentir humana.
Ojalá pudiera borrar una parte de mi y saber quién soy el 100%, pero no puedo.
Soy complicada, pondría en una carta de presentación, y sería rechazada por no convencer al tribunal. Ni yo me lo creo.
Quién se preguntará cómo estoy cuando me vaya. Soy un mapa del tesoro sin tesoro, solo huesos, carne y un poco de gracia. Cuando la ilusión se apaga más rápido que una vela de cumpleaños un día de ventisca.
Quién fui cuando era otra. Quién fui para volver a serlo. La pérdida y la superación nos hacen fuertes, pero a veces tanta fuerza tanto tiempo, nos desploma, nos deprecia.
Qué les diré a los que me sobrevivieren si no se hablar de nada personal. Si todo lo que digo es por compromiso. Si mi familia y amigos son un compromiso. Y qué le diré a Dios, si existe, si existo, si no estoy bautizada; y qué me dirá a mi si no tenemos nada que decirnos.
Que le diría a mi yo malo si no sé si tengo un yo bueno, y de tenerlo, le he asustado.
Qué dirás tú lector, si no sé que decirte, y probablemente mañana, si hay un mañana, tampoco.
Persona No Identificada.
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