Para aprender a volar primero hay que caerse

domingo, 28 de abril de 2013

Jaque.

Por buena todo me sale mal, por mala algo siempre me sale bien. No voy a regresar, no voy a cambiar, no voy a ser un títere más de esta ni ninguna historia. Me he prometido no volver a dejarme manipular por manos como las tuyas. Soy un juguete más de este juego, de este mundo. Coseré el punto final en los hilos que nos hicieron conocernos, en un futuro que juro no volver a pasar. Con la cabeza alta, sin miedo a lo siguiente. Ahora estoy preparada. Ahora si. Nadie sabe las reglas de este juego, no existen; en cambio yo llevo la ventaja de predecir los próximos movimientos enemigos. Ya no volveré a bajar la cabeza por nadie. Porque en la vida todo el mundo va a hacerte daño alguna vez, todos; solo hay que encontrar a alguien por el que merezca la pena esos daños. Ya superé la impresión que causa la bajada de esta montaña rusa, logré acostumbrarme.
Estoy harta de sufrir por cualquiera. Ya no, me niego. Y menos aún por las mismas personas siempre. Los errores los cometemos todos, y todos merecemos el perdón alguna vez, no solo tú. Estoy cansada de que siempre quieras llevar las riendas de todo, ahora las llevo yo. Ahora sobras tú.
Hagas lo que hagas ya no puedes ganar, no puedes mover. 
Jaque mate.

viernes, 12 de abril de 2013

Querido ángel de la guarda:

Me apetece y necesito empezar otra historia. Empezar para acabar definitivamente la anterior.
Pero pasa que tengo un problema, y es que me da miedo empezar otra vez. Miro a todos los lados pensando que mi verdadero príncipe azul puede estar ahí. Sigo la corriente, pero ninguno es como me gustaría. Sufro porque soy incapaz de superar mi historia anterior, porque no hay nadie que me pueda sacar de ahí. Que lloro públicamente y grito en sueños. Apareciste.
No se si eres el príncipe que buscaba o un ángel de la guarda que bajó para ayudarme, pero desde que apareciste dejé de ver vasos medio vacíos. Que me ayudaste un sábado noche como nadie lo hizo sin apenas conocerme. Solo nos vimos en varias ocasiones en el autobús  Hasta entonces únicamente eras "el chico del bus". Eso de "del día a la mañana" me sorprendió nuevamente.
¿Qué tienes que cada vez que te veo no puedo evitar sonreírte después de lo que hiciste por mi? Hiciste más de amigo que mis propios amigos. Mi querido ángel de la guarda. Te debo tanto por todo que el dedicarte esta entrada es demasiado poca cosa. No quiero pasarme la vida sin ti a mi lado. Como amigo, como amante como ángel de la guarda.
Y es que borraste el mal recuerdo de aquella persona equivocada. No quiero quererte así de rápido, pero tampoco quiero equivocarme. No voy a hablar de amor todavía, pero no te quiero perder.
Te veo con alas en sueños. ¿Fue casualidad que estuvieras bajo el mismo techo cuando me eché a llorar y me vieras? ¿Qué fueras, me animaras y me dieras un abrazo? Nunca creí en las casualidades, no voy a hacer una excepción ahora.

En dos años la historia puede dar un giro radical.

Adelanto dos años para decir que me he visto. Me he visto caminar en dos facultades, de las cuales solo me quedaré en una. En dos años habré tomado la decisión de a cual ir. Habré tomado decisiones, algunas de ellas me llevarán a cometer errores y a no elegir una de esas facultades. Puede incluso que no escoja ninguna de las dos. Dos años ¿qué es eso en realidad si han pasado XXI siglos del I, y millones y millones desde que surgió la vida en el planeta?
Caminando me paré a pensar en todo. Todo lo que pasará y lo que pudo haber pasado en los próximos dos años. En lo que cambiaré, en las personas que dejaré marchar. A las personas que conoceré. A las personas a las que dedicaré las próximas entradas.
¿Miedo al futuro? Es posible que siempre le tuviera miedo, que no me guste hablar de él y que prefiero que sea un misterio. Pero cuales son las respuestas. En dos años mi vida puede que cambie radicalmente o que sea igual que ahora.
¿Qué estará haciendo la Sara del futuro en estos momentos? ¿sufrir, reir...?
Pero para entonces lamentaré haber perdido lo que es ahora mi presente en frustrarme por lo que pasará después.

domingo, 7 de abril de 2013

Otro "de repente" más.

Otro "de repente" más. Soy el 8 de una baraja española. Describo momentos felices en mi mente que no he vivido, ni viviré. Las esperanzas están bien bajo un límite. Soy el odioso límite de edad para ver una película o montar en una atracción, para casarse o ir a la cárcel. Vivo de sueños caducados. Yo creé una historia sin saber como seguir. Mi historia. Para mi no es válido el caer y levantarse, vivo en el suelo.
Otro "de repente" más. Acostumbrada al dolor, ya no siento. Creo que es hora de despertar de este cuento de orcos, levantarme y marcharme. Lo dejaría todo, todo. Vida inocente, vida de insomnio. Vida de dudas, vida sin respuestas.