Para aprender a volar primero hay que caerse

sábado, 6 de diciembre de 2014

41 días.

Si tu no vuelves,
mi voluntad se hará pequeña
y me quedaré aquí
en el fondo de mis recuerdos.

Si tu no vuelves
la vida dará un vuelco,
y esperará sin ti
a que vuelvas en otro horizonte.

Si tu no vuelves,
no podré perdonarte nunca
y todo acabará
como sino hubiera pasado.

Era tan bonito,
era así de fácil,
un aroma fresco,
el aire de un día nuevo
tenía una gran chispa.
Era así de grande
y no tenía fin...
Pero ahora que se lo que se,
no estás aquí ¿lo ves?
Me duele tanto que no escucharé
y sepas lo que hay.
Dime amor, amor, amor,
por qué me abandonaste en pleno relato,
sin mapa y sin dirección.

Dime tú que hacer...
Dime tú que hacer...

Si yo no vuelvo
la vida te seguirá sonriendo,
caminaras sin mi
mientras yo reitero nuestros movimientos.

Era tan bonito,
era así de fácil,
un aroma fresco,
el aire de un día nuevo
tenía una gran chispa.
Era así de grande
y no tenía fin...
Pero ahora que se lo que se,
no estás aquí ¿lo ves?
Me duele tanto que no escucharé
y sepas lo que hay.
Dime amor, amor, amor,
por qué me abandonaste en pleno relato,
sin mapa y sin dirección.

Dime tú que hacer...
Dime tú que hacer...

viernes, 14 de noviembre de 2014

Noviembre.

La diferencia entre un "te quiero" y un "te amo" no se encuentra en la cantidad, sino en el área geográfica. Hay muchos tipos de amores: unos más grandes, otros más largos, otros menos raros... Puedes sentarte a verlos pasar. Una noria constante. Unos más rápidos, otros más vertiginosos. Todo tan nada. Tan lejano como un cerezo en flor en la noche más fría de Noviembre. Cada vuelta que des, cada vuelta que veas dar. Tan igual, tan distinta. Este Otoño es más frío de lo normal. Quiero relatar mi parecer, como es que aún estando rodeada de caras conocidas, me sienta tan vacía. Como una sonrisa esconde un corazón agujereado, como un ramo puede aprisionarte y como un par de gotas de colonia pueden marcar la diferencia. Voy a poner el modo "aleatorio" a esta historia y que pase lo que tenga que pasar pase lo que pase. Camino lento por si me pillan mis monstruos. Llamando monstruos a mis sentimientos. "Podría escribirte los versos más bonitos esta noche..." pero hoy no es mi día. Y probablemente mañana tampoco. Lijo cada una de las partes de mi orgullo para no arañarme, para no estropearme (más). Últimamente ando descalza porque ya me da igual tener los pies fríos. Pero sobre todo pensé que serías tú el que me haría perder el miedo a las alturas y ahora estoy sentada, viéndolo todo y no viendo nada, en la punta más alta de esta noria, que se ha quedado atascada.

miércoles, 8 de octubre de 2014

Última conexión a las...

Más de 380 noches y aún sigo preguntándome qué fue aquello que lo empezó que no volvió a ser igual. Una nueva marcha, acelerada, y nos entró fatiga. La verdad siempre sale a la luz, pero tarda. Este el final de aquellos días, la consumición de nuestra pequeña aportación al mundo. Hay maneras y maneras de hacer las cosas, de perder las formas. De ser todo o no ser nada, de querer-creer-y-engañarte. Pero llega un momento en el que todo te da igual, te limpias las manos y desapareces. Dejas de pensar en dar oportunidades a los demás, y te la das a ti. Por fin despiertas y dejas de lamerle el culo a la vida, dejas a un lado ese amuleto que te daba mala suerte. Te desquitas de todo y empiezas a contar de 0, así porque sí. Porque nada que vaya mal en un buen momento, puede ir bien en uno menos bueno. Tengo razón y voto: no lo sabía, no lo sabías. El sol viene por un lado y la tormenta se va por el otro. En el calor de la noche a plena luz del día, siempre estaba dispuesta para alegrarte el día, pero no lo viste y ahora ya te borré de mi agenda. Encontré una nueva forma de ver la vida, y tu ya no estás en ella.

martes, 23 de septiembre de 2014

R.

Qué esperar de alguien que te busca cuando ya no sabe lo que tiene que buscar. Cuando un beso te hare revivir y borrar, mover y retocar unos cuantos meses en el tiempo, que hace el frío más frío y el calor más amargo, la pasión mas ardiente y el temor más claro. Qué haces cuando la magia se pierde en un "en linea".  Cuando relatas una historia que no se puede coger por ningun lado, cuando tratas de solucionar un imposible, cuando pierde el sentido. Tratas de resguardarte de la tormenta y te pilla en banda. Todo parece lejano, y tú. Frenas tus instintos morales, y sigues y sigues. Que pasa el tiempo y da igual, que pasas tú y se remueve todo. Soy una pieza de ajedrez que mueves a tu antojo. Tu peón.

lunes, 25 de agosto de 2014

Esta no es una de esas historias.

Hay historias tan bonitas que merecen ser escritas. Pero lo bonito de las historias no es el final, sino el comienzo. El inicio, la base, el "no tienes ni idea de donde te metes". Pero esta no, esta no es una de esas. Ya ni recuerdo como era todo un año atrás, cuando empezó todo. Ni mi mundo, ni mi clavo. Pero eso era entonces, porque las cosas siempre tienen que cambiar. Me subí a ese tren sin saber si tenía destino, porque cuando nada es seguro, todo es probable. Pero no era mi caso y todavía no lo sabía. Hay puertas que no se abren del todo. Pero incluso si se abrió una milésima parte de un todo, nadie podría negar que estaba abierta. De todas formas, esta historia que escribo podría no ser la mía, podría ser co-protagonista. No, no habla de mi. O si. Lo mismo podríamos ser amantes en noche de luna llena. A nadie le interesa una historia fácil. Tal vez no haya un candado, ni un árbol, ni una puerta de cualquier servicio público. Sin embargo, tal vez si haya algo que contar, una pequeña parte de todo lo que hemos vivido. Puede que no lo sepa pero podría haber algo que quedó enterrado esperando ser recordado. Podríamos resurgir, y descansar en cada palabra de este párrafo, y después, a la hora de salir retomar esta historia. Es probable que haya muchas formas de delimitar una "historia bonita" y nuestra historia si merezca ser escrita.

lunes, 14 de julio de 2014

Beethoven - "Moonlight sonata"

No se qué escribir o cómo acabar lo que comienzo. Cómo crear, moldear, transformar, inventar y reinventar, modificar o dar vida a un recuerdo que pretende salir a la luz reiteradamente. Cómo superar tu miedo a llevar chanclas después de que se te rompieran cinco seguidas. Cómo saltar un abismo si tienes miedo a las alturas. Y a hacerte daño. Cómo callar un beso que se te pide entre líneas. Cómo confiar si te han mentido y cómo querer si te han engañado. Cómo abandonar tus manías y cómo saber cuando es el momento adecuado. Cómo hacer fácil aquello que de lejos no parece tener solución. Cómo renacer de entre lo malo, sin dejar de lado tu parte mala. Cómo y por qué a todos nos gusta el sonido y el olor de la lluvia, pero no lo más simple, las gotas. Cómo pedimos sol en invierno y sombra en verano. Cómo es posible que aún siendo de noche, a veces, la luna brille más que el sol. Cómo la verdad hace daño y la mentira nos adicta. Cómo aprender a tocar la guitarra si lo que más te gusta es el piano. Cómo es que siempre te quedas con las ganas de más al final. Cómo sentir cada nota de una melodía únicamente tocando un altavoz y cómo puede llegar a ser tan placentero un minuto de silencio. Cómo evitar caer tan bajo, evitando querer como te quiero sabiendo que no sabes lo que quieres querer.

jueves, 12 de junio de 2014

Allá a lo lejos, en lo inhabitable.

Lo que queremos,
aquello por lograr,
eso que no llegamos
a pensar.
Las palabras, el silencio,
el sonido del exterior.
Los matices, las líneas,
aquella canción.
Abandono,
abandono por completo.
Ideales nuevos,
como los objetivos,
como los sueños.
Cambio y semejanza,
avance y retroceso.
Cierro los ojos,
¿qué es la vida?
¿qué es el cambio?
Huida y error
desencanto y desazón.
El reto que voló,
esa página que te marcó.
Una caja rota
que se estremece ante
un recuerdo olvidado.
Una pintura, un pintalabios,
un beso ácido,
un abrazo tentador.
Lo que queremos,
aquello por lograr,
eso que no llegamos
a pensar.

Cada uno decide el final que quiere.

Mi pintura y yo, inseparables porque dibujamos todo lo que queremos ver. Nada de lo que hay ahí fuera realmente me sorprende, nada me emociona. Impulso tras impulso, sin saber ni dónde ni cuál es la meta. ¡Haya vamos! Miro tras de mi y no veo nada, y observo mi sombra, alargada por haber puesta de sol. La calle está en silencio, esperando algo o esperando a alguien. Mientras, las hojas de las copas de los árboles se asoman para verme sola, en el parque. Me levanto de ese banco viejo y decido volver a casa. Cada vez falta menos para llegar. Y...

Burbujas.

Me despierto positiva, todos los días y a todas horas. Tiro de un carro, mi carro, yo sola. Sufres las consecuencias y ahora solo obtienes silencio, como el que sentía antes. Pero yo ya no visto con colores tristes. Cada beso lo doy por terminado y cada palabra como insuficiente. Hace tiempo que creí que no lo lograría, que sería como meter un deseo en una botella y tirarlo al mar. No me importa lo que haces como tampoco me importa con quién lo haces. Un ángel se apoderó de mis sueños y ya no eres tú lo que quiero. Borro tu nombre como borro mis recuerdos. Ya no hay vacíos ni lamentos, ahora por fin camino de frente y elijo a donde ir y por qué. No necesito estar lejos de ti para sentirme bien ni necesito oír tu voz para no sentirme sola.
Sin embargo, cada vez que te veo, se explota mi burbuja y mi corazón da un vuelco.

domingo, 25 de mayo de 2014

Tormenta de arena.

Venga levántate. Abandona el luto, esa pequeña esquina del sofá. Es hora de mudar de piel (de vida). Cuando llegue el nuevo día tienes que lucir un vestido de flores y los tacones más altos que hayas visto. Por una vez entra por la puerta grande, la otra se te quedó muy pequeña. Sigue adelante, en busca de un nuevo error. Está bien aprender a perder, pero también hay que aprender a ganar. Llevas dentro unas ganas inmensas de cambiar el mundo. Toma aire, siéntate, el momento va a llegar. Tu cabeza ha sido una tormenta de arena y cada noche una espiral así que cierra los ojos y mentalízate, duerme a gusto, lo mereces; y ten un buen día porque te lo has ganado. Sonríe a la tormenta, a todo lo que se ponga en tu camino. Es hora de abandonar los ropajes de niña, cambiar el gloss por una barra de labios.

lunes, 10 de marzo de 2014

Te escribo para...

Te escribo para contarte lo mal que lo he pasado. Las noches de angustia, de canciones tristes. Como me despertaba cada mañana como un alma en pena y pasaba los días fingiendo no haber vivido nada de lo que he vivido. Porque las veces que he deseado que acabara esto, triplicaron los dedos de mis manos. Una constante mentira, mi cuento tornó a una película gore. Cenicienta sin zapato, sin hada madrina. Te escribo para que sientas el miedo en cada letra, en cada coma. La forma en que me tiemblan las piernas al mirarte, y lo vacía que me siento al verte con ella. Me dices que finja, que detrás de todo lo malo estas ahí: pero no lo estás. Abandono mis principios como abandono mi cama para ir a clase todos los días. Y tú pareces ignorar todo esto. Ajeno a lo que pasó, tomaste una decisión de dos. Que quiero vestirme de rosa, pedir cada noche que el día siguiente sea igual que la anterior, como antes. ¿Será justo el precio que estoy pagando por cada sonrisa que me sacaste? ¿será verdad eso de que algún día todo se arreglara, será fácil, será eterno? A veces me pongo nerviosa y estallo, y después tengo vértigo. Conocí el paraíso en tus ojos, y el infierno en tus labios. Retales de un gran amor de verano, ¿qué quedó después de aquel verano? Soy la tercera página de una historia ya acabada, con la esperanza de volver a ser leída. Nunca volverá a haber un viernes sin "r", arrasaste con todo.