Para aprender a volar primero hay que caerse

jueves, 12 de junio de 2014

Burbujas.

Me despierto positiva, todos los días y a todas horas. Tiro de un carro, mi carro, yo sola. Sufres las consecuencias y ahora solo obtienes silencio, como el que sentía antes. Pero yo ya no visto con colores tristes. Cada beso lo doy por terminado y cada palabra como insuficiente. Hace tiempo que creí que no lo lograría, que sería como meter un deseo en una botella y tirarlo al mar. No me importa lo que haces como tampoco me importa con quién lo haces. Un ángel se apoderó de mis sueños y ya no eres tú lo que quiero. Borro tu nombre como borro mis recuerdos. Ya no hay vacíos ni lamentos, ahora por fin camino de frente y elijo a donde ir y por qué. No necesito estar lejos de ti para sentirme bien ni necesito oír tu voz para no sentirme sola.
Sin embargo, cada vez que te veo, se explota mi burbuja y mi corazón da un vuelco.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Aviso, los comentarios ofensivos serán eliminados.