Para aprender a volar primero hay que caerse

domingo, 4 de diciembre de 2016

1330

No lo suelo decir, pero me gusta el sonido de tu respiración cuando me abrazas. La forma en que me miras como si fuera un milagro. Me siento débil por quererte tanto e inútil cuando hay más de tres metros entre los dos estando en una misma habitación. Porque no tiene que ver con dependencia, sino con el deseo de compartir vivencias, todas las posibles, de invertir tiempo y esfuerzo por un "nosotros". No creo en una vida en la que no estés, aunque aún no me crea que estés aquí. No es fácil hablar de sentimientos reales, de abrir el corazón y por eso tal vez, y solo tal vez, me cueste tanto hablar de ti. Cuando le das tu corazón a alguien le das la oportunidad de destruirte, y es que ni yo misma sabría cuidar mejor mi corazón que tú. Y el tuyo lo tengo acorazado en lo más profundo de mí. Es maravilloso ver cómo pasan los meses y no se acaban los temas de conversación, ni se agotan las ganas, ni se marchitan las rutinas. Porque esto es de verdad, cariño. Y es de verdad porque no he conocido sensación más real que la de estar contigo. No lo suelo decir pero me encanta que me persigas cuando me pico, y también cuando me pongo histérica por cualquier cosa y me calmas. Eres mi macho alfa, mi protector (excepto en pelis de miedo). A veces te odio, pero un "te odio-te quiero" que no entiende de malas miradas. No lo suelo decir pero eres mi calma en días de tormenta, la claridad de mi oscuridad, el yang de mi yin o yin de mi yang. No suelo decirlo pero eres lo más valioso que tengo.

martes, 20 de septiembre de 2016

A veces hay que decir que si

Todos nacemos sabiendo a lanzarnos a la piscina, pero no a nadar. También sabemos que es fácil hablar de lo que no se conoce, pero no de hacerlo, de lo que se hizo sin saber a dónde ibas a llegar. Con el tiempo aprendes a nadar pero la altura a la que te tiras es cada vez más grande. Es latente la ansiedad que da el miedo de volver a tirarse una y otra vez. Unas caídas no duelen, las hay que si, y otras son tan parecidas entre sí que sales sin ningún rasguño.
Con el tiempo, las caídas dejan de ser sustanciales y te detienes a pensar si en realidad tirarte va a llevarte a algún lado.
Y llegaste, como las putas cataratas del Niágara y yo me tiré de lleno sin casco, sin avisar, con un poco de gracia y falta de supervivencia.
Y ese lugar era tan distinto a lo que siempre había visto que hizo que me gustara más de lo que tenía previsto. Me frustra, me enerva y te quiero.
Es bonito encontrar a una persona por la que lanzarse de esa manera, sin prisas. Por la que vale la pena todo, incluso no salir de fiesta. Cuando se busca la simpleza de una tarde de domingo o un lunes por la mañana. Todo es fácil cuando sabes a quién elegir. Te elegí a ti porque desde el minuto cero que te veo al X que nos despedimos te siento como "mi hogar". Porque el 70% del tiempo me sonríes y cuando crees que no me doy cuenta sé que me sigues mirando. Te quiero porque es fácil ser contigo y funcionamos bien juntos, como un avión y su piloto, como el hilo y su dedal. Porque cuando te picas y no hablas siempre miras a la izquierda, y no te das cuenta. Porque cuando te digo que no cuando te acercas, me matan las ganas, y las mariposas. Eso no lo sabías, ahora lo sabes.
Te podría decir de treinta maneras, a través de seis religiones o en dos mil dieciséis idiomas lo mucho que te he llegado a querer en cuatro meses y pico. Y lo que me queda por quererte.
Algún día todo irá mal, porque es natural, tan natural como el quererse. "Nunca sabrás lo mucho que te importa una persona hasta que discutes con ella". Contigo siempre tengo la sensación de estar en la mejor curva de cualquier montaña rusa, y algún día podría terminar esa sensación, por eso nunca te podría prometer un futuro largo y de película. Pero si te prometo alargar esa sensación todos los días que pueda, porque se puede. Y nunca se sabe. Te prometo no formar parte del tópico "chico conoce chica", no guiarnos por la rutina y no mentirte nunca. Guiarnos por el instinto, hacer lo que queremos y no siempre lo mismo. Salir de nuestra zona de confort y probar cosas nuevas. Y besos guarros. Muchos besos guarros.

Te quiero.

domingo, 31 de julio de 2016

AVENTURA 2107

Pido un par de minutos de vuestras vidas para deciros unas palabras, o intentarlo.
Antes de que esto empezara tenía miedo, no sabía donde me había metido, me arrepentía de haber tomado las decisiones que me llevaron hasta aquí. Pero fue fácil. Fue fácil sentirme cómoda. Empecé a verlo como algo más que una aventura. Me gustó. Ni siquiera era rutina, me gustó incluso no tener tiempo para mi. Sois cincuenta y dos bichitos con los que me he reído más que con personas de mi edad. Cincuenta y dos personitas que recordaré siempre, a algunos más que a otros tal vez. Y siete compañeros increíbles. Vosotros siete me habéis tratado como una más, no solo como "la pringada de prácticas". Tal vez quitaría alguna novatada, pero no, no la quitaría. En diez días os he cogido un cariño ciego a todos que no sabéis y me da ansiedad pensar que hay personas a las que no volveré a ver. Nunca digas nunca, pero es lo más probable. Este ha sido mi primer campamento, y no lo cambiaría por nada, mi reino por repetir estos días en bucle. No tengo la suficiente experiencia para decir si ha sido un buen o mal grupo, pero se que ha sido el mejor que me podría haber tocado. Me llenáis de una manera que ni un todo incluido de un hotel. Cada uno aportó algo a este grupo, y de una manera u otro nos hemos convertido en una familia. Una familia de diez días. No se si es suerte o qué pero han sido unas prácticas increíbles gracias a todos y cada uno de vosotros cincuenta y nueve. Gracias a vosotros me he abierto una puerta que abrí con muchas dudas y sobre la que estoy deseando cruzar. 

domingo, 5 de junio de 2016

Calma, todo irá bien

La mejor versión de dos hielos fundidos en una copa, difuminando el sabor, desnutriendo el color. Vestidos sin conjuntar a juego. Con una resaca de las que matan todo, menos las ganas. Vamos y venimos mirándonos, perdiendo las formas. Saltando los espacios que quedan para vernos, parándonos en los detalles y comentando lo maravilloso de los lunes improvisados. El arte de analizarte, de embriagarse con un beso. De querernos fuerte y despedirnos despacio. Y por los planes: sencillos, simples y  muy necesarios.

sábado, 7 de mayo de 2016

Bucles

El tiempo nos seguirá alejando, cada vez más, arrítmicamente, hasta convertirnos en completos desconocidos colocados estratégicamente en una misma línea. Nos volveremos a presentar y volveremos a caer en los mismos besos, a desnudarnos física y psicológicamente, una y otra vez. Estaremos en la misma secuencia temporal. Encontraremos un error mayor que nos separe un tiempo, y entre tiempo y tiempo nos disfrazaremos de otras personas y nos buscaremos en los ojos y manías de otros. Uno (unas veces tú, otras veces yo) encontrará una caricia, una expresión, un aliento similar. Pero no igual, y nos seguiremos haciendo daño, y a los demás, en bucle, por nuestras inseguridades, por nuestras ganas de ser uno. Y nos odiaremos por ello. El tiempo nos seguirá alejando, cada vez más, arrítmicamente, hasta convertirnos en desconocidos colocados estratégicamente en una misma línea. Nos volveremos a presentar y volveremos a caer en los mismos besos, a desnudarnos física y psicológicamente, una y otra vez. Estaremos en la misma secuencia temporal. Encontraremos un error mayor que nos separe un tiempo, y entre tiempo y tiempo nos disfrazaremos de otras personas y nos buscaremos en los ojos y manías de otros. Uno (unas veces tú, otras veces yo) encontrará una caricia, una expresión, un aliento similar. Pero no igual, y nos seguiremos haciendo daño en bucle, por nuestras inseguridades, por nuestras ganas de fusionarnos. Y nos odiaremos por ello.

Y así, sin saber por qué.

domingo, 13 de marzo de 2016

Hola humano.

Querido amigo, te lo digo desde el alma que las cosas a veces por muy buenas y fuertes que sean a veces se caen y se rompen. No hagas caso al corazón que más que ciego es ignorante. Las decisiones nos definen, no los resultados y sin embargo nos pasamos la vida juzgando lo que conseguimos al final del día.  Estamos en una sociedad en la que para ser feliz tenemos que hacernos los tontos y seguir la ley del "oír, ver y callar", lo que nadie sabe es que poco a poco se hace una bola y a base de bolas nos convertimos en una bomba de demolición y acabamos con todo. No se necesita conocer un tema para creer saberlo todo, y no se necesita saber algo para hablar. La vida fluye y como peones " malvive y deja malvivir". Que te oirán pero no te escucharán hasta que les pase a ellos, y te hablarán pero no te contestarán hasta que les interese algo de ti. Aprenderás con el tiempo que no es lo mismo lo que escuchas que ocurrió que lo que realmente pasó. Que el humano es de naturaleza malvado y que si eres bueno estás perdido. Carroñero y aprovechado. Espero que no te pase nunca que llegues a casa y no sepas ni quién eres entre tanto bicho, entre tanta etiqueta. Dedicate a ser quien eres, quien eres desde el principio, y no cambies. Eso te hará especial, muy especial, pero sobre todo diferente que es lo que más se necesita.