El tiempo nos seguirá alejando, cada vez más, arrítmicamente, hasta convertirnos en completos desconocidos colocados estratégicamente en una misma línea. Nos volveremos a presentar y volveremos a caer en los mismos besos, a desnudarnos física y psicológicamente, una y otra vez. Estaremos en la misma secuencia temporal. Encontraremos un error mayor que nos separe un tiempo, y entre tiempo y tiempo nos disfrazaremos de otras personas y nos buscaremos en los ojos y manías de otros. Uno (unas veces tú, otras veces yo) encontrará una caricia, una expresión, un aliento similar. Pero no igual, y nos seguiremos haciendo daño, y a los demás, en bucle, por nuestras inseguridades, por nuestras ganas de ser uno. Y nos odiaremos por ello. El tiempo nos seguirá alejando, cada vez más, arrítmicamente, hasta convertirnos en desconocidos colocados estratégicamente en una misma línea. Nos volveremos a presentar y volveremos a caer en los mismos besos, a desnudarnos física y psicológicamente, una y otra vez. Estaremos en la misma secuencia temporal. Encontraremos un error mayor que nos separe un tiempo, y entre tiempo y tiempo nos disfrazaremos de otras personas y nos buscaremos en los ojos y manías de otros. Uno (unas veces tú, otras veces yo) encontrará una caricia, una expresión, un aliento similar. Pero no igual, y nos seguiremos haciendo daño en bucle, por nuestras inseguridades, por nuestras ganas de fusionarnos. Y nos odiaremos por ello.
Y así, sin saber por qué.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Aviso, los comentarios ofensivos serán eliminados.