Para aprender a volar primero hay que caerse

lunes, 27 de junio de 2022

aferrar/soltar

De la nada, inconscientemente, poco a poco y sin intuirlo, surge una idea, aparece una puerta de la nada. Le doy forma, pongo un poco de corazón. Era solo una fantasía. No había peligro, eso creía en ese momento. Pero si sabía que no estaba bien. Con el paso de los días esa idea pierde fuerza, pero al final cobra ilusión. Era algo inocente, solo estaba en mi cabeza. Pero de la cabeza pronto pasó a estar frente a mi. Una situación que ya lloré. Estabas ahí, y tus ojos cegaron cada parte mala. "Y si". Y lo vi, lo vi claro y en color de repente. Estabas ahí, y era seguramente la última ocasión. Sabía y era del todo consciente que no debía. Pero solo oía un "y si". ¿Me iba a quedar con la duda de qué habría pasado? De si hubiera sido diferente de haber sido valiente. Y saque fuerzas de la noche, de la situación. Una valentía de película que no sabía que tenía y me puse frente a ti. Me hablaste en besos, me cogiste de la mano, diste el paso y nos volvimos el centro de las miradas. Toda la historia se tornó cuento de hadas. Me sentía plena, radiante, tan llena de felicidad que podría acabar el mundo en ese instante y no lo vería. Fui valiente y conseguí aquello que en un principio solo fue una idea. Una idea que tenía sentimientos que no quería reconocer. Realmente no sabría explicar el por qué tú. Por qué a mi. Durante unas horas fuimos canciones. 

Pero todos los cuentos terminan. Ahora toca asumir consecuencias. 

Ahora cómo hago para asumir que no volveré a verte. No me puedo arrepentir porque tenía que pasar. Por qué no nos conocimos en otro momento de nuestras vidas, en otras circunstancias. Mi corazón hace spinning cada vez que te lee o te nombran. Sé que en un tiempo todo volverá a su cauce, que conseguiré soltarte. No puede doler lo que ya sabías que iba a pasar, pero estas en cada sueño y cada sueño quema. Ojalá me vieras.

Te seguiré soñando cada noche, aunque sea platónico, porque aquella noche no solo nos dejamos llevar por la atracción, también aprendí que todo puede pasar si se hace para que ocurra. Ojalá todos nos equivoquemos y nos volvamos a cruzar.

sábado, 26 de marzo de 2022

3D

Morí en emociones en el momento en que vi aquella foto, después de eso solamente fue a peor. Podríamos estar jugando a sonreírnos con los ojos como cada día, pero no pudo ser. Me convenciste de que todo lo que nos había pasado nos había dejado en el mismo lugar por algo. No sabría decir por qué apareciste, por qué razón una simple pregunta pudo cambiar todo lo que conocía hasta entonces. Ahora que no estás, las cosas están tan cambiadas que no las reconozco. Ya no sé con qué cara mirar hacia delante. Solo me queda seguir con aquello con lo que estaba antes de conocerte, pero ya no es lo mismo. No estoy preparada para identificar mis sentimientos y ponerles nombre, ni para hablarlo, y sé que voy a contrarreloj. Todo va a explotar.

El calor y aspereza de tus manos, la intensidad de tu mirada, tus pestañas, tus labios pidiéndome un beso, tu risa explosiva, tus nervios al estar cerca de mí, tus abrazos buscando mi olor, la suavidad de tu espalda. Ojalá no haberlo conocido porque ahora extraño cada pequeña parte de ti, cada gesto. Va a ser duro verte desde un cristal los próximos siete meses. Que pases cerca y no me toques el pelo.

Intento decirme a mi misma que no eres hombre para mí, que necesito a alguien que tenga las cosas claras, que no mire hacia atrás. Que prometa y cumpla. Que me quiera tanto y más que suficiente. Pero tus pequeñas dudas en el segundo final nos llevaron a donde estamos ahora. No estás preparado para mi aún, y tengo que aceptarlo.

Seguiré con lo poco que sé, con lo que debo seguir haciendo. No te voy a esperar, pero siempre estaré para ti.

viernes, 25 de marzo de 2022

2D

Pensé que el subidón de la mañana era definitivo, pero entonces me pongo a recordar todo lo que nos pasó. Sé que no hice nada malo, pero no puedo evitar pensar que es posible que pudiera haberlo hecho mejor. Fueron dos semanas intensas de intrigas, de ganas. Sé que es el momento de llorar, pero intento reinventarme a cada rato negando que esto está sucediendo. No encuentro positivismo ni negativismo. No sé de qué manera mirar la vida ahora, me arrebataron el aire de repente. No quiero batallas, pero estoy tan sola y perdida. Sé que la vida te da cosas y te las quita. Te coloca en medio de un laberinto. Me duele, me duele, me duele. Tengo que decirlo, porque mi cabeza se niega a verlo, porque mi corazón se niega a sentirlo. Pensar en que lo mejor empezaba ayer, que mañana ya crearíamos nuestra primera aventura. Hablamos tanto de esto esas semanas que no asumo que echáramos la marcha atrás. Tenía tantas dudas que aclaraste y después las dudas te superaron a ti. Qué hago ahora sin corazón, sin alma. Me dicen que tenga paciencia, pero no sé cómo mirar la situación. Oigo y no escucho. Veo y no observo. No soy objetiva, pero subjetiva tampoco. Me perdí y me niego a recordar los besos que nos dimos. Me niego a pensar que aún es posible, porque ya no sé luchar. Nos habría ido tan bien. Mil planes tengo en la cabeza, pero a penas tengo ganas de hacer nada. Sé que fue real, me lo dijiste y me lo demostraste, pero dicen que tengo que esperar a que tengas todo claro. No soy objetiva, solo quiero no querer nada. Quiero que me arranquen el amor. Estoy apalancada en esas dos semanas sin querer recordar nada. Trato de quedarme como si fuera un sueño, que seguimos donde lo dejamos antes de que me hicieras aquella pregunta que lo cambiaría todo.

Me hago la buena, actuar de la forma más madura posible. Decir lo que debo y no lo que siento. De qué serviría ya. Esperar dicen, esperar a qué. Revolviste mis mariposas, mis canciones. Por una vez sentí en cada poro de mi piel que la suerte estaba de mi parte.

Por qué, no entiendo. Qué falla en mí.

miércoles, 23 de marzo de 2022

aprendiendo a base de golpes

Las decisiones son riesgos que asumimos, que nos llevan a lugares y nos enseñan a seguir o cambiar de destino. Asumí que eras vía y destino, me prometiste que me cogerías de la mano una vez llegase, me cantaste una utopía. Sabía que podría salir mal, pero el porcentaje lo pintabas tan bajo que confié a ciegas. Todo iba tan bien que parecía imposible ir mal. Los principios son bonitos dicen. Por un segundo olvidé que esta experiencia la viví antes, que tu seguridad podría ser una apariencia, que nada es tan bonito. Me equivoqué al elegir soñarte. El suelo estaba muy frío cuando me caí, y aún no he entrado en calor. No sabría como explicar ni cómo defender esta situación. Me impliqué sin darme cuenta cuando nunca lo hago, cuando siempre soy de pensarlo todo hasta rayar el disco. Puse corazón, en bandeja. Esta claridad de repente se nublo y se volvió tormenta. Cómo reparo este sentimiento, este orgullo ardido. Me siento utilizada y humillada. Siempre miro dos veces antes de pasar, te pedí la seguridad que perdiste en una pesadilla. Qué dice eso de esto, de mi. No hay malos, solo tontos. Me gané a pulso ese puesto por no leer el prospecto. Caminé de tu mano, siguiendo tu voz y me creí cada melodía. 

Por favor, arrancadme este dolor. Hacedme creer que este mes no ha pasado. Devolvedme mi dignidad. Permitidme volver a confiar algún día en alguien, poder dormir con la conciencia tranquila. 

Yo solo di mi corazón a quien solo quería distracción.

sábado, 19 de marzo de 2022

Dolor, despedida.

No puedo elegir entre mi felicidad y tú. Me dejaste en el abismo durante mucho tiempo y ahora que me levantaron y volví a tocar el cielo todo ha cambiado. Pero no estoy preparada para dejar de besarte aunque ya no sea lo mismo, de bromearte, de eliminarte de mi vida y de todos los planes que teníamos. Me cuesta pensar en cómo deshacerme de esta desazón. Es lo mejor para mi, para ti. Seis meses de dolor que solo pueden desembocar en un final peor con el tiempo. 

No puedo quererte por lo que fuiste, porque ya no eres y no te voy a cambiar. Con todo siempre. No puede ser que en cada esquina haya un recuerdo feliz. Que te esfuerces ahora que está todo perdido. 

Creamos una familia, una vida, un idioma y no me sirve un "así es la vida", por todo lo que hemos vivido y luchado para crearlo. Dicen que una persona es libre cuando es capaz de tomar sus propias decisiones, y hasta ahora no fui capaz de tomar esta decisión. Vivía de la esperanza de que todo fuera como antes, que no como al principio.

A veces se va el amor, pero no estoy preparada para decirlo en alto. De alguna manera siempre te llevaré en mi corazón. Quedan días para esta conversación y sigo sin estar segura de nada. Sé que debo pensar en mi misma, en lo que merezco pero alejarme de tu voz puede ser la decisión más difícil.

Te dejaré queriéndote, porque tengo que aprender a quererme y a buscar mi felicidad. 

Iba a pasar, pero no estoy preparada y no sé si algún día lo estaré. Fuiste mi refugio durante mucho tiempo, mi persona favorita. Mi alma gemela. 

Tengo un dolor tan profundo, tan incomprensible. ¿Cómo puede ser lo mejor para mi si me pone tan mal?