Echo la mirada atrás y a pesar de ser la misma persona me siento distinta. Me siento mejor conmigo, me tengo más paciencia. Tal vez ahora piense las cosas un poco más, dejé de vivir y ahora vivo por dos, más llena de luz de lo que creía que lograría desde ese hoyo. Hoy celebro que la vida no es un sucesivo de días, sino que cada día es un plan distinto. No estoy sola, lo veo, te veo. Hace un año las líneas no me llevaban a ningún lado, no confiaba en poder con todo el peso de la culpa que no tenía, de los problemas que no conseguía solventar. Me cogiste de la mano y me llevaste por las calles a respirar. Por una vez me siento libre a pesar de las responsabilidades, siento que el sol quema, que la lluvia moja y que estarás ahí para no dejar que me ponga mala. Se trata de una fantasía real, siempre real, con los pies pisando fuerte el suelo. Nunca tuve las cosas tan claras con algo tan efímero, pero te quiero a mi lado todas las etapas de la vida que nos quedan.