Para aprender a volar primero hay que caerse

miércoles, 23 de marzo de 2022

aprendiendo a base de golpes

Las decisiones son riesgos que asumimos, que nos llevan a lugares y nos enseñan a seguir o cambiar de destino. Asumí que eras vía y destino, me prometiste que me cogerías de la mano una vez llegase, me cantaste una utopía. Sabía que podría salir mal, pero el porcentaje lo pintabas tan bajo que confié a ciegas. Todo iba tan bien que parecía imposible ir mal. Los principios son bonitos dicen. Por un segundo olvidé que esta experiencia la viví antes, que tu seguridad podría ser una apariencia, que nada es tan bonito. Me equivoqué al elegir soñarte. El suelo estaba muy frío cuando me caí, y aún no he entrado en calor. No sabría como explicar ni cómo defender esta situación. Me impliqué sin darme cuenta cuando nunca lo hago, cuando siempre soy de pensarlo todo hasta rayar el disco. Puse corazón, en bandeja. Esta claridad de repente se nublo y se volvió tormenta. Cómo reparo este sentimiento, este orgullo ardido. Me siento utilizada y humillada. Siempre miro dos veces antes de pasar, te pedí la seguridad que perdiste en una pesadilla. Qué dice eso de esto, de mi. No hay malos, solo tontos. Me gané a pulso ese puesto por no leer el prospecto. Caminé de tu mano, siguiendo tu voz y me creí cada melodía. 

Por favor, arrancadme este dolor. Hacedme creer que este mes no ha pasado. Devolvedme mi dignidad. Permitidme volver a confiar algún día en alguien, poder dormir con la conciencia tranquila. 

Yo solo di mi corazón a quien solo quería distracción.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Aviso, los comentarios ofensivos serán eliminados.