Para aprender a volar primero hay que caerse

sábado, 26 de marzo de 2022

3D

Morí en emociones en el momento en que vi aquella foto, después de eso solamente fue a peor. Podríamos estar jugando a sonreírnos con los ojos como cada día, pero no pudo ser. Me convenciste de que todo lo que nos había pasado nos había dejado en el mismo lugar por algo. No sabría decir por qué apareciste, por qué razón una simple pregunta pudo cambiar todo lo que conocía hasta entonces. Ahora que no estás, las cosas están tan cambiadas que no las reconozco. Ya no sé con qué cara mirar hacia delante. Solo me queda seguir con aquello con lo que estaba antes de conocerte, pero ya no es lo mismo. No estoy preparada para identificar mis sentimientos y ponerles nombre, ni para hablarlo, y sé que voy a contrarreloj. Todo va a explotar.

El calor y aspereza de tus manos, la intensidad de tu mirada, tus pestañas, tus labios pidiéndome un beso, tu risa explosiva, tus nervios al estar cerca de mí, tus abrazos buscando mi olor, la suavidad de tu espalda. Ojalá no haberlo conocido porque ahora extraño cada pequeña parte de ti, cada gesto. Va a ser duro verte desde un cristal los próximos siete meses. Que pases cerca y no me toques el pelo.

Intento decirme a mi misma que no eres hombre para mí, que necesito a alguien que tenga las cosas claras, que no mire hacia atrás. Que prometa y cumpla. Que me quiera tanto y más que suficiente. Pero tus pequeñas dudas en el segundo final nos llevaron a donde estamos ahora. No estás preparado para mi aún, y tengo que aceptarlo.

Seguiré con lo poco que sé, con lo que debo seguir haciendo. No te voy a esperar, pero siempre estaré para ti.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Aviso, los comentarios ofensivos serán eliminados.