Antes de que esto empezara tenía miedo, no sabía donde me había metido, me arrepentía de haber tomado las decisiones que me llevaron hasta aquí. Pero fue fácil. Fue fácil sentirme cómoda. Empecé a verlo como algo más que una aventura. Me gustó. Ni siquiera era rutina, me gustó incluso no tener tiempo para mi. Sois cincuenta y dos bichitos con los que me he reído más que con personas de mi edad. Cincuenta y dos personitas que recordaré siempre, a algunos más que a otros tal vez. Y siete compañeros increíbles. Vosotros siete me habéis tratado como una más, no solo como "la pringada de prácticas". Tal vez quitaría alguna novatada, pero no, no la quitaría. En diez días os he cogido un cariño ciego a todos que no sabéis y me da ansiedad pensar que hay personas a las que no volveré a ver. Nunca digas nunca, pero es lo más probable. Este ha sido mi primer campamento, y no lo cambiaría por nada, mi reino por repetir estos días en bucle. No tengo la suficiente experiencia para decir si ha sido un buen o mal grupo, pero se que ha sido el mejor que me podría haber tocado. Me llenáis de una manera que ni un todo incluido de un hotel. Cada uno aportó algo a este grupo, y de una manera u otro nos hemos convertido en una familia. Una familia de diez días. No se si es suerte o qué pero han sido unas prácticas increíbles gracias a todos y cada uno de vosotros cincuenta y nueve. Gracias a vosotros me he abierto una puerta que abrí con muchas dudas y sobre la que estoy deseando cruzar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Aviso, los comentarios ofensivos serán eliminados.