Para aprender a volar primero hay que caerse

sábado, 3 de marzo de 2012

2-3-12

No necesito que me digas lo que pasa, lo que sientes o pienses. No necesito que me demuestres nada. Ya está todo demostrado. No necesito que me tires al suelo como si fuera una porquería. No necesito que me digas a quien quieres o amas. Las palabras entre tu y yo sobran. Los cariños también. No necesito que te compadezcas o que te engañes con simples palabras. Solo se feliz. Por mi no te preocupes, como hasta ahora, que pasaste de mí. No me llenes el tiempo con mentiras. El tiempo para aguantarte se agotó hace tiempo, pero yo pedí prestado del tuyo y al parecer no me lo has perdonado. No quiero saber que es de tu vida. Háblame dentro de un año, cuando esté preparada para mandarte a comprar una vida. No me digas que debo hacer o decir, no eres nadie. Lo fuiste todo e irónicamente acabaras en nada. Pero no me importa. Es lo que quiero.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Aviso, los comentarios ofensivos serán eliminados.