Para aprender a volar primero hay que caerse

martes, 9 de julio de 2013

Todo es un continuo final. Nacemos para morir, y morimos para desaparecer. Que puede que en el fondo si tengamos memoria pez, y olvidemos nuestra vida anterior. Que lo mejor siempre va a ser optar por lo que nos hace bien y vivir como si fuéramos a morir en dos minutos. El tiempo no se va a parar por nosotros. Ahora mismo alguien está muriendo al mismo tiempo que alguien nace.
Nadie se acuerda del vecino de Napoleón, él también fue importante ¿por qué nadie sabe quien fue?. Nosotros somos ese vecino, una vez muertos nadie reparará en nosotros salvo las personas cercanas ¿y cuando mueran esas personas? Esa es la muerte absoluta, la única y verdadera muerte. Vivimos de nuestra esencia. Si viviéramos y nadie nos viera ni pensara en nosotros estaríamos muertos.
La vida no da segundas oportunidades, es el momento de disfrutar de esa oportunidad y olvidar el resto.
No es justo vivir con el  peso de los demás. Vive, disfruta y se feliz.

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