Para aprender a volar primero hay que caerse

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Para ti siempre seré tuya.

Al principio me quedaba en blanco. No sabía que hacer, ni que decir. No sabía que ser, ni que sentir. Tenía miedo. Eras perfecto. Cada día las cosas eran más fáciles y más difíciles  Cada semana era más adicta a ti, a todo lo que tuviera que ver contigo.  Pero un día dejé de sentir miedo, dejé que los sentimientos se resguardaran en mí. Cada día estábamos más cerca. Tus ojos eran correspondidos con una sonrisa en mis labios. Me doy cuenta de que eres la única persona de muchas con la que podía transmitir más que una información a través de la mirada. Ya me dan igual las amenazas que me exigen distanciarme de ti, se lo que quiero. Todavía no soy capaz de hablar contigo mucho tiempo, pero con el tiempo podré. Creo que en el fondo siempre fuiste, sin conocerte, el protagonista de los cuentos de hadas que me contaban de pequeña, y que en ocasiones, todavía sueño. Que no cabes en un solo y minúsculo corazón. Que un "te quiero" es demasiado pequeño para lo que escondo dentro de mí. Muy pequeño para explicar el misterio que esconde tu mirada. G.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Aviso, los comentarios ofensivos serán eliminados.