Hoy he vuelto a soñar contigo.
No de la forma en que me gustaría, de pasada, sino como si todo este tiempo hubiera sido una palabra más y no hubiera pasado. Duele sentir cada beso como si fuera real, cada caricia. Hacía mucho que no me sentía así y solo fue eso, un cuento más del subconsciente. Pero cómo es que me acuerdo de cada detalle, tan vívidos, cuando hace meses que no recuerdo ni cómo desperté. Sera una señal o una broma. Duele ver que aún engañándome sigo echándote de menos. Pero es más que eso. Nunca soñé tanto con una persona. Será obsesión o que mi alma no está dispuesta a pasar página, aunque físicamente ya lo haya hecho. Qué hay en esos ojos azules, en esos pasos misteriosos que me absorben y de qué manera, qué hay en cada palabra que no nos decimos que las anhelo tanto. Duele saber que podría hablarte pero no lo hago por si significa cerrar tu etapa. Cada mirada que nos seguimos intercambiando y cada interacción por red social. Nunca terminó del todo porque solo nos dimos una pausa, pero hay pausas que no pausan. Pasé de ti cuando lo creí correcto y cada día después de ese momento ha sido un delirio. Ojalá soñaras lo que yo y le estuvieras dando a todo las mismas vueltas, ojalá te pudieras ver como yo te veo cada día. Quiero hablarte y contarte las lunas que han pasado hasta que me he decidido a dar el paso. Sino pierdo nada, siempre gano. Llegó el momento de conocer la verdad y dejar la duda en el cajón.
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