Soy yo o me faltas tú. La noche pierde oscuridad en nuestra
calma. Ardiente y próspera calma, euforia insaciable en cada parpadeo. Nunca me
sentí tan inspirada. Cada vez el baile se vuelve más intenso, cada tono, cada
brisa nos empuja a continuar. Sin cansarnos, sin buscar sentarnos. Puedo rozar
tus labios una y otra vez como si fuera la primera. Mi mente ya tiene agujetas
de soñar contigo. No me canso, no necesito tomarme un respiro, esto sigue.
Suave y cálido. Me da miedo perderte, soñar que vivo en mi mente. Cobrar el sentido
en el suelo, entre fracasos y fragmentos. Quiero verte en mi mundo, entre
inspirantes folletos de planes, canciones alegres. No eres nada porque “nada”
es para siempre y la palabra “todo” siempre decepciona. Las páginas se escriben
solas, con la tinta de las noches en qué hablábamos del mañana. Verte es
suficiente, quererte es lo más. No te tengo porque eres libre, y en tu libertad
elegiste acompañarme. Juego con las palabras como otros jugaron con mis
sentimientos, aprendí a hacer lo mismo y ahora temo repetirlo. Esto es de
verdad porque no tengo dudas. Seguiré andando porque no me canso, cantando
hasta que pierda la voz y besándote hasta que me quede sin aliento. Por primera
vez es mi alma la que me empuja, me fuerza a hacértelo mejor. De cabeza por ti,
a nado o a bicicleta, vestida o desnuda. Destino o azar, pero el deseo irremediable
de colgar de tu boca es el mismo. Siento
de verdad, sin lastimarme, cómoda siendo yo y siendo yo contigo. Que hice para
no encontrarte antes, donde estuve para que no me vieras. Aves de paso nos
vieron venir y en la lejanía celebran su acierto. Mañana es un hoy con
novedades, con riesgo. Lucharé con cada duda, con cada minuto que pase de
ausencia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Aviso, los comentarios ofensivos serán eliminados.