Permíteme cogerte de la mano y llevarte por mi locura tres minutos, no te arrepentirás. Sigamos siendo igual de fuertes, igual de perdidos al río. No me arrepiento de mis malas decisiones porque de alguna manera me llevaron a ti. La vida a veces golpea fuerte, te desarma, te desampara; pero también te pone a personas que hacen que estos impactos no suenen tan fuertes. No sé cómo, ni por qué sigues produciéndome la misma conmoción, sigues produciéndome exceso de oxitocina, endorfina y dopamina en el cuerpo. A veces me siento ridícula, exageradamente sentimental, pero por qué esconder lo que me desencadenas. Tal vez me resguarde del miedo llamándolo "burbuja", porque las burbujas explotan y desaparecen, y en realidad esto sea auténtico. Es posible que hasta ahora no supiera lo que era el amor en condiciones, que me refugiara en el dolor, que no viera más allá. Pero apareciste con tu buen corazón y me acompañaste en cada juicio y decisión, como yo a ti. Empecé a compartir algo más que lo de siempre, a vivir momentos que nunca no hubiera imaginado. Hablé de mis miedos y no huiste, ni yo por los tuyos, porque querer también es aceptación, protección y seguridad. Hace más de un año que empezó esta aventura y cada vez tengo más claro que eres mi vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Aviso, los comentarios ofensivos serán eliminados.