Para aprender a volar primero hay que caerse

sábado, 10 de abril de 2021

#tioduro18

Y nuestro cuento continúa, cada día es un rayo de sol en un amanecer. No pensé que con el tiempo fuera posible complementarnos más, mi amor. Haces que acepte cada uno de mis defectos y se hagan más pequeños. Me quieres en mis peores días, incluso cuando ni yo misma me lo pongo fácil, y estás en cada lágrima con una mano para ayudarme a levantarme. Me ayudas a ayudarme. Es la primera vez que sé y siento que tengo algo muy valioso y bueno. Te tengo que agradecer tantas cosas. Te quiero por muchas razones. No se trata de posesión ni de dependencia, sino de tranquilidad, de decidir estar y aportarnos porque ambos queremos. Gracias por transformar mi cueva, mi oscuridad, en un palacio rodeado de cerezos en flor. Tu mi primavera y yo tu otoño. Somos tan iguales y distintos, hay tanta atracción que saltan chispas. Parece una película, pero real, con sus problemas, con sus soluciones, con el brillo de la magia que creamos. Nos quedan tantas aventuras (buenas, buenísimas y malas), estoy deseando ver como sigue.

Feliz vida a tu lado cariño.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Aviso, los comentarios ofensivos serán eliminados.