Para aprender a volar primero hay que caerse

domingo, 1 de abril de 2012

Un recuerdo tuyo.

Mucho tiempo tuvo que pasar, demasiado, para decidir por fin como acabar esta historia. En las películas suelen acabar bien, en los libros igual o mejor, pero la realidad es otra. Me decían que dijera lo que dijera respetarían mi decisión. Pero se que no. Dicen que tengo que elegir entre lo que es bueno y lo que es malo. Quería decidir algo posible. No voy a pedir imposibles. Me aconsejaban que decidiera cuanto antes, pero tampoco les hice caso, pues paso mucho tiempo desde que me lo avisaron. Nadie dijo nunca que fuera fácil. No puedo evitar pensar que de alguna manera te perdí por una tontería. Pero tu a mí también. Son muchas noches pensando en ti, y muy pocas en las que esos pensamientos fueran alegres. Quiero cerrar la puerta al dolor. No necesito poner caras a mi dolor, ¿para qué? Llevaba mucho tiempo esperando este momento, justo cuando nos iba bien, cuando todo lo que soñaba se iba cumpliendo poco a poco. Pero nada es eterno, siempre lo supe, y siempre llevaré encima esa carga de ¿cuando se acabará? ¿estaré preparada para el después? Me hubiera gustado creer que sería eterno. Pero tu mismo lo dijiste, me quieres pero es imposible y tienes que hacer algo con tu vida. No te tomes a mal que te deje escapar. Que te deje de hablar. Que te olvide. Solo quiero ayudarte. Dejaré de ser esa chica que te esperaba y te añoraba todos y cada uno de los días. Esa chica que tantas veces te dijo que te quería. Ahora solo seré un recuerdo. Un recuerdo amargo, como otros tantos tuyos...

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Aviso, los comentarios ofensivos serán eliminados.